Hace pocos días nos dejó Earl Palmer. Puede que su nombre no sea demasiado conocido, ni siquiera entre las personas que sentimos un cierto interés por todo lo que rodea a la historia del “rock and roll”. De hecho, si tengo que ser sincero, a mí su nombre no me sonaba de nada y, en otras circuntancias, su desaparición me hubiese pasado totalmente desapercibida de no ser por algunas de las maravillosas opciones que nos proporciona internet… como la de estar constantemente informados acerca de todo aquello que se publica referente a todos los temas de los que queremos hacer un seguimiento exhaustivo.
Y así fue como me llegó la noticia de que uno de los hombres clave en muchos de los éxitos de Little Richard (incluyendo la gran Tutti Frutti), Neil Young, Frank Sinatra o Elvis Presley y que era considerado como, quizás, el mejor batería de sesión del mundo, nos había dejado a la edad de 84 años. Descanse en paz.
